El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ofreció un nuevo balance sobre la crisis humanitaria provocada por el terremoto de magnitud 7.4 registrado este lunes, confirmando que la cifra de víctimas mortales asciende a al menos 265 personas fallecidas y más de 3,500 heridos en todo el territorio nacional.
Ante la magnitud del desastre, el mandatario decretó la emergencia económica en el país y anunció la creación del «Fondo Milagro», una entidad especial concebida para canalizar y administrar de manera transparente los recursos de cooperación nacional e internacional.
De la Espriella argumentó que este fenómeno telúrico impacta a la nación en un contexto de complejidad financiera, calificando la actual coyuntura fiscal como una de las más delicadas en la historia reciente de Colombia.
“Esta crisis que ha generado este fenómeno natural tiene un impacto absolutamente terrible para nuestro país y nos agarra en un momento difícil, en medio de una crisis fiscal. Tenemos el más alto nivel de endeudamiento, una estrechez total de recursos en tesorería y un presupuesto público desfinanciado”, puntualizó el ejecutivo.
Subsidios y plan de reconstrucción
Para hacer frente a las necesidades inmediatas de la población afectada, el gobierno colombiano desplegará un paquete de medidas de alivio social que incluye:
- Subsidios de arrendamiento para las familias que sufrieron la pérdida total o parcial de sus viviendas.
- Exoneración temporal en el pago de servicios públicos esenciales en las comunidades siniestradas.
- Alivios tributarios dirigidos a pequeños comercios y productores de los municipios más castigados.
El presidente concluyó que la prioridad de la administración estatal es agilizar los trabajos de remoción de escombros y acelerar los planes para la reconstrucción de la infraestructura dañada.











