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La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió un pronunciamiento para advertir sobre los riesgos sociales, políticos y económicos derivados del desarrollo acelerado de la Inteligencia Artificial (IA), exigiendo que su uso e implementación estén estrictamente supeditados a la protección de los derechos fundamentales.

El organismo señaló mediante un pronunciamiento que, si bien la tecnología puede optimizar procesos educativos, de salud e investigación científica, su masificación sin control institucional profundiza las desigualdades históricas, vulnera la privacidad y debilita la democracia. La CNDH alertó sobre la automatización de la toma de decisiones y el peligro de que los sistemas algorítmicos sustituyan la responsabilidad del Estado, lo que podría generar exclusión social, campañas de desinformación y afectaciones a la reputación de las personas.

Ante este escenario, la institución propuso un marco de diez parámetros orientados a regular el ecosistema digital en México. Entre las directrices destacan garantizar que los derechos humanos y la dignidad funcionen como límites infranqueables, asegurar una responsabilidad humana siempre identificable frente a cualquier algoritmo, fomentar la transparencia y prevenir afectaciones a la justicia ambiental, territorial y a la libertad de expresión.

La CNDH subrayó que el progreso tecnológico solo puede considerarse válido cuando se traduce directamente en bienestar humano y equidad social. Por ello, enfatizó que el desafío central para el país radica en aprovechar la innovación digital sin subordinar a las personas ni permitir que se generen nuevas formas de dependencia o dominación económica y política.