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A pocas semanas de la próxima cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping, el Ministerio de Comercio de China anunció sanciones de represalia contra Estados Unidos, que incluyen la prohibición de hacer negocios con seis empresas estadounidenses y la imposición de controles de exportación sobre drones. Las autoridades de Pekín señalaron que estas acciones responden a las medidas comerciales recientes de Washington, las cuales acusan de violar los consensos entre ambos líderes y perjudicar los intereses legítimos del país asiático.

La escalada de tensiones comerciales se produce tras las decisiones de la administración Trump de sancionar a operadores navieros chinos por el transporte de combustible iraní, así como la imposición el mes pasado de aranceles de dos dígitos a diversos países, entre ellos China, por presuntos vínculos con el trabajo forzado en sus cadenas de exportación