Un tribunal iraquí condenó este lunes a 10 años de prisión a un carnicero por vender carne de cerdo haciéndola pasar por res en la ciudad santa chiita de Nayaf. De acuerdo con el Consejo Judicial Supremo de Irak, el individuo fue interceptado en posesión de 75 kilos de cerdo destinados a la comercialización en Nayaf, considerado uno de los santuarios más venerados a nivel mundial y destino de millones de peregrinos que visitan cada año el mausoleo del imán Alí, yerno del profeta Mahoma.
Aunque el islam prohíbe el consumo de cerdo al considerarlo impuro, la legislación de Irak no prohíbe explícitamente su venta en el territorio nacional, habitado por una mayoría musulmana y una minoría cristiana. Ante este vacío normativo, el Tribunal Penal de Nayaf fundamentó su sentencia condenatoria en una ley promulgada en 1998, la cual sanciona la comercialización de carne de perro, burro u otros productos cárnicos considerados no aptos para el consumo humano.
El fraude afectó a numerosos consumidores locales que adquirieron el producto sin percatarse del engaño. Ahmad al Mansuri, vecino de la localidad, relató en tono jocoso a la agencia AFP que probablemente había consumido más cerdo que res o cordero en los últimos años. Tras comprar un kilo de carne picada y calificar su textura como de excelente calidad, se había convertido en un cliente frecuente, por lo que manifestó su sorpresa al enterarse de la detención del comerciante.








