La escudería Cadillac y el piloto mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez se preparan para el Gran Premio de Hungría, la undécima carrera del calendario 2026 y la última antes del parón de verano. Tras enfrentar problemas mecánicos en competencias previas, el equipo tiene como objetivo principal completar esta primera mitad de la temporada con un resultado positivo que les permita acercarse finalmente a la zona de puntos.
Para lograrlo, Cadillac introducirá nuevos componentes en el sistema de frenos de su monoplaza, el MAC-26, específicamente nuevos tambores de freno. Estas modificaciones surgen como respuesta a los problemas de fiabilidad sufridos durante el Gran Premio de Austria, donde tanto Checo Pérez como Valtteri Bottas se vieron obligados a abandonar debido a fallas en este sistema.
Durante las prácticas del viernes, el equipo se enfocará en acumular kilómetros y realizar simulaciones de carrera para evaluar la resistencia de las piezas bajo condiciones extremas. Cabe destacar que, como parte de las pruebas, el piloto novato Colton Herta ocupará el asiento de Bottas durante la primera sesión de entrenamientos libres, mientras el equipo busca llevar el auto al límite en el técnico trazado de Hungaroring.
A pesar de las altas temperaturas previstas en Budapest, los directivos de la escudería confían en que las características del circuito se adapten mejor al MAC-26 que las pistas anteriores. Por su parte, Checo Pérez resaltó el arduo trabajo del equipo para integrar estas mejoras y expresó su deseo de irse al descanso veraniego con una actuación sólida que refleje el progreso de la estructura estadounidense en su año de debut.















