El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, advirtió de manera contundente que un eventual conflicto bélico contra los Estados Unidos devendría en una “catástrofe humanitaria” con consecuencias mortales para ambas naciones.
“Si Cuba fuera atacada, tendría que defenderse. Eso provocaría una masacre: la muerte de miles de cubanos y también la de jóvenes estadounidenses”, declaró Rodríguez Parrilla en una entrevista exclusiva concedida a la periodista Antonia Hylton para la cadena MS Now.
La tensión diplomática entre La Habana y Washington se ha agudizado de forma crítica luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, tomara la determinación de cortar el suministro de combustible hacia la isla caribeña y, de forma paralela, anunciara una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro por cargos de asesinato vinculados al derribo de dos avionetas civiles en el año 1996.
Rechazo a los cargos contra Raúl Castro y tensiones diplomáticas
El canciller de la isla calificó los cargos judiciales imputados contra Raúl Castro como un acto «políticamente motivado e ilegal». Asimismo, consideró extraordinario que la justicia norteamericana proceda legalmente tres décadas después de los acontecimientos, argumentando que el derribo constituyó un acto de legítima defensa por parte del Estado cubano tras registrarse 25 violaciones consecutivas a su espacio aéreo nacional.
Durante el espacio televisivo, Rodríguez Parrilla acusó formalmente al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, de difundir mentiras sistemáticas con el objetivo deliberado de forzar una confrontación militar directa entre las dos naciones. El diplomático reafirmó el compromiso de su administración para defender la soberanía e independencia nacional ante cualquier escenario de escalada bélica.
Desmentido sobre bases de espionaje rusas y chinas
Finalmente, el funcionario cubano desmintió categóricamente los reportes de inteligencia que señalan la presencia de infraestructuras de vigilancia extranjeras operando en el Caribe:
“No hay bases militares extranjeras en Cuba, ni personal militar extranjero, con la única excepción de la base naval estadounidense en Guantánamo, que consideramos ilegal e impuesta contra la voluntad del pueblo cubano, como consecuencia de la ocupación militar estadounidense de Cuba”.
Con esta declaración, el ministro aseguró a la opinión pública internacional que no se ejecuta ninguna actividad hostil ni de espionaje contra el territorio estadounidense desde la isla.









