Una intensa ofensiva nocturna rusa ejecutada con misiles y drones dejó al menos 18 heridos en Kiev, la capital de Ucrania, que amaneció bajo fuertes detonaciones y en estado de alerta roja, según informaron este jueves las autoridades locales. El ataque se produjo de manera paralela a la aprobación de un nuevo paquete de sanciones contra Rusia y sus aliados por parte del Congreso de Estados Unidos, una medida orientada a presionar al Kremlin hacia una salida negociada al conflicto.
«Ya se han registrado 18 heridos en Kiev», confirmó a través de redes sociales el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, luego de reportar el impacto directo contra un edificio residencial. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció que los bombardeos volvieron a ensañarse con infraestructuras de carácter civil, provocando afectaciones materiales en un total de ocho regiones del país.
Las consecuencias de la agresión se extendieron más allá de la capital. Equipos de emergencia y autoridades regionales contabilizaron siete personas heridas en la zona de Odesa, en el litoral del mar Negro, además de tres lesionados adicionales en la vecina Zaporiyia. En el ámbito marítimo, el Ministerio de Infraestructura y Transportes informó que un dron ruso atacó una embarcación con bandera tanzana que se dirigía a un puerto ucraniano, causando la muerte del capitán y heridas a tres miembros de la tripulación.








