Australia, país pionero en la prohibición de redes sociales para menores, continúa dando pasos en su regulación digital y anunció un proyecto de ley para que los usuarios puedan elegir si desean recibir contenidos personalizados por algoritmos o desactivarlos, normativa que el Gobierno laborista prevé aprobar este año.
La propuesta establecerá nuevas obligaciones a las grandes plataformas para garantizar estándares mínimos de seguridad y reducir riesgos, cuyo incumplimiento acarrearía multas de hasta 109.2 millones de dólares australianos (67.69 millones de euros). Bajo el lema «mi contenido, a mi manera», las redes sociales estarán obligadas a ofrecer la opción de ver material algorítmico o limitarse estrictamente a publicaciones de amigos y creadores seguidos.
El primer ministro australiano defendió la medida en un comunicado al señalar que se busca devolver el control a las personas y posicionar al país a la vanguardia de la seguridad digital. Asimismo, el marco legal reforzará la protección de los menores de 18 años frente a contenidos nocivos que promuevan trastornos alimentarios, pornografía, misoginia, conductas peligrosas y daños a la salud mental derivados del acoso.









