Publicidad

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró un tigre de Bengala y un cocodrilo de pantano que permanecían cautivos en un inmueble habilitado como autolavado en Ciudad Juárez, Chihuahua.

El operativo se realizó mediante un cateo coordinado entre la Profepa, la Agencia Estatal de Investigación, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional. Durante la intervención, las autoridades aseguraron a los ejemplares y los trasladaron a un centro especializado para garantizar su resguardo.

De acuerdo con la valoración inicial, los animales están en aparentes buenas condiciones. El tigre es un macho de 250 kilogramos que conserva sus garras intactas, mientras que el cocodrilo presenta una lesión en el hocico.

Ambas especies cuentan con protección legal. El cocodrilo está clasificado bajo Protección especial en la norma oficial mexicana y en el Apéndice II de la Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), mientras el tigre figura en el Apéndice I. 

La dependencia colaborará con la Fiscalía estatal en las investigaciones.