Este viernes arrancó la votación anticipada en Estados Unidos de cara a las elecciones de mitad de mandato, marcando la recta final del proceso electoral en el que la ciudadanía definirá la composición del Congreso en medio de presiones económicas y tensiones internacionales.
El proceso dio inicio en estados como Virginia, Minnesota y Dakota del Sur, donde los electores acudieron a centros locales y oficinas electorales para depositar sus sufragios de forma presencial o mediante la modalidad de correo.
El arranque de los comicios se da en un contexto marcado por los cuestionamientos del presidente Donald Trump hacia la transparencia de las jornadas, quien ha impulsado revisiones a las listas de empadronamiento e intentado limitar el alcance de la modalidad postal.
Las elecciones del próximo 3 de noviembre renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, definiendo qué partido mantendrá el control legislativo durante el tramo final del mandato presidencial.
Además de los escaños del Capitolio, la jornada electoral abarcará la renovación de diversas gubernaturas, legislaturas estatales y cargos locales de procuración de justicia, en un despliegue que continuará ampliándose a más entidades federativas en las semanas previas a la votación general.








