Agentes migratorios utilizaron búsquedas aleatorias en Google para seleccionar negocios localizados en Los Ángeles —como un lavadero de autos— y realizar redadas masivas durante los primeros operativos del gobierno de Donald Trump.
Las revelaciones forman parte de nuevas pruebas presentadas por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) ante un tribunal federal de California. Los documentos y grabaciones de cámaras corporales expuestos por la organización demuestran el uso de perfilamiento racial y lenguaje discriminatorio hacia personas latinas y trabajadoras de bajos ingresos.
Según los demandantes, estas evidencias confirman que las patrullas móviles realizaron detenciones arbitrarias basadas en la raza, utilizando las políticas del Ejecutivo como pretexto para vulnerar derechos civiles.













