Un gran jurado presentó 52 cargos contra los integrantes de la red criminal que sustrajo 41 unidades con un valor superior a los 900 mil dólares; aprovechaban los viajes de los dueños para alterar las unidades y cruzarlas por la frontera antes de activarse las alertas policiales.

Miami, EE. UU. La Fiscalía General del Estado de Colorado reveló este lunes la presentación de una acusación formal en contra de once personas, señaladas como presuntas integrantes de una sofisticada organización criminal dedicada al robo masivo de vehículos y remolques en diversos estacionamientos aeroportuarios de la entidad, con el propósito definitivo de trasladarlos a México para su venta a cárteles del narcotráfico.

Cargos judiciales y afectación económica: El expediente judicial, estructurado a partir de las indagatorias de un gran jurado, contempla un total de 52 cargos criminales. Entre los delitos imputados a la comitiva delictiva destacan los de asociación delictiva, conspiración, robo de vehículos de motor, falsificación de documentos oficiales y posesión de herramientas especializadas para cometer robos.

Las bitácoras ministeriales detallaron las siguientes métricas sobre el impacto de la banda en el asfalto:

  • Periodo operativo: La organización criminal ejecutó sus actividades ilícitas en un lapso comprendido entre julio de 2024 y enero de 2025.
  • Cobertura territorial: Los robos se perpetraron en al menos siete condados del estado de Colorado, afectando las aduanas viales internas.
  • Volumen de unidades: El grupo delictivo logró sustraer un total de 41 vehículos.
  • Pérdidas financieras: El valor comercial de los bienes robados asciende a una cifra superior a los 900 mil dólares.

Modus operandi y alteración de los números de identidad: De acuerdo con los reportes de la fiscalía estadounidense, la red concentraba sus operaciones en los estacionamientos del Aeropuerto Internacional de Denver, terminales aéreas regionales, hoteles aledaños y zonas rurales conexas. Los acusados seleccionaban de forma estratégica unidades cuyos propietarios se encontraban fuera de la ciudad por motivos de viaje durante varios días, lo que impedía que el robo fuera descubierto de manera inmediata.

Este retraso en la denuncia civil permitía que los vehículos fueran guardados en depósitos rurales, utilizados en otros actos delictivos o conducidos directamente hacia la frontera con México antes de que las autoridades incorporaran los reportes en los sistemas nacionales de alerta policial. Para burlar los cercos de seguridad viales, los implicados modificaban la apariencia estética de los coches, intercambiaban las placas de circulación, alteraban el Número de Identificación Vehicular (NIV) y utilizaban matrículas temporales apócrifas del estado de Colorado. Las autoridades norteamericanas mantienen abierta una línea de investigación para esclarecer los nexos transnacionales con los grupos delictivos de la droga en México, destino final de la mercancía.

Tendencia delictiva en las aduanas fronterizas: Este caso se inscribe en un contexto delictivo más amplio que afecta a las aduanas americanas. En junio de 2025, fiscales federales del estado de Texas presentaron cargos contra otra célula criminal que empleaba dispositivos electrónicos avanzados para reprogramar llaves y robar autos en los aeropuertos de Denver, Las Vegas, Phoenix, Salt Lake City, Fort Lauderdale, Dallas-Fort Worth y Houston para su posterior exportación ilícita a México.

Asimismo, los balances estadísticos del Buró Nacional de Seguros contra el Crimen (NICB) reportados en enero pasado confirmaron que el volumen de vehículos robados rastreados en los cruces hacia México desde California, Arizona y Texas registró un incremento del 79 por ciento en los últimos cuatro años. Las corporaciones de seguros detallaron que los objetivos prioritarios de las redes del asfalto son las camionetas, los vehículos utilitarios deportivos (SUV) y los automóviles de alta gama, cerrando el balance de ciberseguridad y control vehicular.