Este viernes, autoridades federales acusaron formalmente a 11 personas por su presunta responsabilidad en la muerte de siete migrantes, quienes fallecieron asfixiados tras ser transportados en un contenedor de carga ferroviaria en el estado de Texas.
De acuerdo con Justin R. Simmons, fiscal federal para el Distrito Oeste de Texas, seis de las víctimas fueron halladas sin vida dentro del contenedor en un patio ferroviario de Laredo, mientras que otra persona fue abandonada por los traficantes junto a las vías en San Antonio.
Negligencia de los traficantes y causa de muerte
Las investigaciones revelaron que el grupo abordó el tren en la ciudad fronteriza de Del Rio con la intención de trasladarse a San Antonio. Sin embargo, al abrir la puerta en su destino, un migrante cayó desplomado al suelo; ante esto, los traficantes cerraron de inmediato la estructura y huyeron del lugar, dejando atrapados a los demás ocupantes.
Al día siguiente, la formación ferroviaria avanzó hacia Laredo, donde un empleado de la compañía Union Pacific descubrió la escena al divisar una extremidad que sobresalía del vagón.
“Uno de esos individuos contactó frenéticamente a su familia al momento en que moría por el calor sofocante en ese contenedor”, afirmó el fiscal Simmons.
Las víctimas, entre las que se encontraba un menor de 14 años, eran originarias de Honduras y México. Los peritajes forenses determinaron que las muertes fueron provocadas por hipertermia debido a las altas temperaturas en el interior del remolque.
Cargos y penas que enfrentan los acusados
Los 11 señalados enfrentan dos cargos federales principales: conspiración para transportar extranjeros con resultado de muerte y complicidad en el transporte de extranjeros con resultado de muerte. De ser hallados culpables, los imputados podrían recibir una condena máxima de cadena perpetua.















