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Tras 18 meses de negociaciones, Siria y Rusia firmaron un memorando de entendimiento para redefinir la presencia de las bases de Tartus y Hmeimim, instalaciones clave para Moscú en el Mediterráneo tras la caída de Bashar al-Assad en diciembre de 2024.

El acuerdo establece que el gobierno sirio asumirá el control de las infraestructuras civiles, incluyendo el aeropuerto de Hmeimim y el muelle comercial del puerto de Tartus. Por su parte, la Autoridad General de Puertos y Aduanas de Siria recuperará la gestión directa del muelle número 4 y sus almacenes, garantizando que toda operación comercial quede bajo supervisión local.

En tanto, los espacios de uso militar se transformarán en centros de formación conjunta bajo un esquema que busca resguardar los intereses de ambas naciones. La transición completa del personal e instalaciones se llevará a cabo en un periodo de tres meses, marcando una nueva etapa en la administración de su territorio y la cooperación bilateral.