Publicidad

Cientos de manifestantes ecologistas irrumpieron por la fuerza en las obras de construcción de un macrocomplejo de centros de datos de Microsoft en la zona industrial de Westpoort, a las afueras de Ámsterdam. La acción de protesta, enmarcada en la campaña europea coordinada «Stop Dirty Data Centres» con réplicas en 15 países, dejó entre 150 y 200 personas detenidas por cargos de allanamiento tras una fuerte intervención policial que incluyó el uso de porras y gas pimienta para dispersar a la multitud.

Los inconformes cortaron alambradas de seguridad, ingresaron al predio con escaleras y treparon a grúas y tejados para desplegar pancartas contra el avance desmedido de la inteligencia artificial y el uso de tecnologías en conflictos armados. Tanto portavoces de Microsoft como de la desarrolladora Pure Data Centres condenaron las acciones ilegales, argumentando que pusieron en peligro la integridad física de los trabajadores en la obra, mientras reafirmaron su postura de respeto a la protesta civil siempre que se ejerza por vías institucionales y pacíficas.

El incidente visibiliza la creciente resistencia social en Europa contra la expansión desenfrenada de las instalaciones de almacenamiento en la nube e IA. Colectivos medioambientales exigen una moratoria inmediata a estas megainfraestructuras, denunciando que el intensivo consumo de energía y agua potable compite directamente con el suministro ciudadano y proyectos de vivienda social. Asimismo, los manifestantes cuestionan que el complejo lograra esquivar las restricciones impuestas por el gobierno municipal de Ámsterdam aprovechando vacíos administrativos derivados de autorizaciones previas.