La Comisión Europea presentó su informe anual sobre la ampliación del bloque en el que perfiló el ingreso de nuevos Estados miembros para los próximos años y ofreció una oportunidad para reactivar las negociaciones de adhesión con Serbia.
El organismo evaluó que el triunfo electoral del movimiento de oposición estudiantil abre la posibilidad de un nuevo comienzo democrático en Belgrado, tras años de deterioro institucional bajo la gestión del expresidente populista Aleksandar Vucic.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que los avances registrados por diversos candidatos permiten transformar la promesa de expansión en una realidad concreta.
Dentro de la hoja de ruta delineada por el Ejecutivo comunitario, Montenegro se posiciona como el aspirante más avanzado para convertirse en el miembro número 28 de la Unión Europea hacia el año 2028, seguido por Albania y Moldavia, cuyas incorporaciones se estiman viables para 2029.
Por el contrario, el reporte proyecta que Ucrania difícilmente cumplirá con la totalidad de los criterios normativos y económicos requeridos antes del cierre de la presente década.
La comisaria de Ampliación, Marta Kos, subrayó ante los eurodiputados que el condicionamiento para Serbia dependerá de la formación de un gobierno comprometido con las reformas democráticas, tras superar tensiones recientes derivadas de homenajes públicos a criminales de guerra y el riesgo de congelación de 1,500 millones de euros en fondos comunitarios.














