El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo una reunión con integrantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) para preparar la tercera ronda de negociaciones entre México y Estados Unidos sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para realizarse la próxima semana en la Ciudad de México.
A través de un mensaje en redes sociales, Ebrard confirmó el encuentro y señaló que la reunión tuvo como objetivo coordinar la postura que México presentará durante la siguiente etapa del diálogo comercial con Washington. De acuerdo con la Secretaría de Economía, participaron representantes de los principales organismos empresariales del país, entre ellos el presidente del CCE, Francisco Cervantes; líderes de la Concamin, el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce), la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) y la Asociación de Bancos de México (ABM).
Durante el encuentro, el titular de Economía expuso el estado que guardan las negociaciones con Estados Unidos y destacó que México mantiene una posición competitiva dentro del acuerdo comercial, al conservar arancel cero para alrededor del 85 por ciento de sus exportaciones hacia el mercado estadounidense.
La reunión se produce en un momento clave para el futuro del T-MEC. A principios de julio, Estados Unidos notificó que no respaldaría una renovación automática del tratado por otros 16 años, lo que activó un mecanismo de revisiones anuales sin cancelar la vigencia del acuerdo, que permanecerá en vigor al menos hasta 2036. Este nuevo escenario ha incrementado la incertidumbre para sectores productivos de los tres países.
En ese contexto, la participación del sector empresarial mexicano cobra especial relevancia. Las industrias manufactureras, automotriz, agroalimentaria, financiera y de comercio exterior concentran buena parte del intercambio comercial con Estados Unidos y son las primeras en resentir cualquier cambio en las reglas del tratado. Su participación permite al Gobierno federal identificar los sectores más sensibles, construir posiciones técnicas y fortalecer la capacidad de negociación de México frente a su principal socio comercial.
Además de aportar información sobre el impacto que podrían tener eventuales modificaciones al T-MEC, los organismos empresariales representan una fuente de consenso entre la iniciativa privada y el Gobierno, un factor que especialistas consideran fundamental para preservar la certidumbre de las inversiones y la integración de las cadenas de suministro en América del Norte.
La tercera ronda de conversaciones se llevará a cabo entre el 21 y el 23 de julio en la Ciudad de México y forma parte de las negociaciones bilaterales que ambos gobiernos mantienen para definir el futuro del principal acuerdo comercial de la región.
















