La Casa Blanca confirmó este jueves que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mantendrá sus operativos migratorios en Estados Unidos, pese a la controversia generada por las recientes muertes de migrantes durante acciones de la agencia en los estados de Maine y Texas.
Durante una conferencia de prensa, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitió instrucciones verbales para que las oficinas regionales del ICE continúen con los controles de tránsito y las acciones de cumplimiento de la ley migratoria, mientras se refuerzan los protocolos de actuación para los agentes.
La postura del gobierno estadounidense se da después de que trascendiera que el ICE había pausado temporalmente la mayoría de las detenciones derivadas de paradas de vehículos tras los hechos ocurridos en Maine y Texas, donde dos migrantes murieron por disparos de agentes durante operativos distintos. Esa suspensión respondió a una revisión interna y a la capacitación adicional de los elementos encargados de este tipo de intervenciones.
No obstante, la Casa Blanca aclaró que esa medida no implica la suspensión de la estrategia migratoria de la administración del presidente Donald Trump, sino únicamente ajustes operativos mientras continúan las labores de vigilancia y detención de personas que permanecen de manera irregular en el país.
Las muertes registradas en Maine y Texas provocaron cuestionamientos de legisladores, autoridades locales y organizaciones defensoras de los derechos humanos, que solicitaron investigaciones independientes sobre el uso de la fuerza por parte de los agentes federales. En ambos casos, las versiones oficiales han sido contrastadas por testimonios de familiares y testigos, mientras las investigaciones permanecen abiertas.
En los últimos días también se informó del fallecimiento de un migrante venezolano bajo custodia del ICE en Georgia, un hecho que incrementó el escrutinio sobre las condiciones de detención y las políticas migratorias implementadas por la administración Trump. Organizaciones civiles han advertido sobre un aumento en los incidentes mortales relacionados con operativos y centros de detención del ICE durante el presente año.
Pese a las críticas, la Casa Blanca reiteró que la aplicación de la ley migratoria continuará como parte de la estrategia de seguridad fronteriza del gobierno federal y sostuvo que las operaciones del ICE seguirán desarrollándose conforme se fortalecen los procedimientos internos de la agencia.
















