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Nueve ciudadanos venezolanos se declararon culpables en Estados Unidos por integrar una organización dedicada al tráfico de migrantes y la explotación sexual de mujeres, en un caso que las autoridades federales describieron como una compleja red criminal que operó desde Venezuela hasta Tennessee.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, los acusados admitieron su participación en una conspiración para reclutar mujeres venezolanas con falsas promesas de empleo, facilitar su ingreso irregular al país y obligarlas posteriormente a ejercer la prostitución para pagar supuestas deudas por su traslado.

Según la investigación, la organización trasladaba a las víctimas hasta la ciudad de Nashville, donde les imponía deudas infladas por concepto de tráfico de personas. Los integrantes de la red controlaban sus movimientos, administraban las ganancias obtenidas mediante la explotación sexual y utilizaban amenazas, intimidación y coerción para impedir que abandonaran la organización.

Las autoridades estadounidenses señalaron que la estructura criminal era encabezada por una mujer y su hijo adulto, quienes coordinaban el reclutamiento de las víctimas, el cobro del dinero y las operaciones financieras derivadas del esquema, el cual también incluyó delitos de lavado de dinero.

La investigación fue desarrollada por el Departamento de Justicia, el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y otras agencias federales, que lograron identificar el funcionamiento de la red tras seguir el rastro de las víctimas y de los recursos obtenidos mediante la explotación sexual.

Los nueve acusados enfrentan condenas por delitos relacionados con tráfico de personas, tráfico de migrantes, conspiración y lavado de dinero. Las sentencias serán determinadas por un juez federal en audiencias programadas para los próximos meses.

El caso se suma a una serie de investigaciones recientes emprendidas por las autoridades estadounidenses para desmantelar organizaciones dedicadas al tráfico de personas que aprovechan la vulnerabilidad de migrantes latinoamericanos mediante engaños, deudas ilegítimas y explotación sexual.