Durante el primer semestre del año, la Amazonía brasileña perdió aproximadamente 1,294 kilómetros cuadrados de cobertura forestal, lo que representa una disminución del 38% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según informó el Gobierno de Brasil.
De acuerdo con los datos oficiales del sistema de monitoreo satelital del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), esta cifra representa el menor nivel de destrucción registrado desde 2017, año en el que se arrasaron 1,332 kilómetros cuadrados de selva. Específicamente en el mes de junio, la deforestación abarcó 297.26 kilómetros cuadrados, lo que significó una reducción del 35% respecto al mismo mes del año previo.
Este logro está alineado con la agenda climática del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, bajo la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El gobierno federal ha reforzado el presupuesto y los recursos operativos para fiscalizar el cumplimiento de las normas ambientales en la región, manteniendo firme su compromiso internacional de alcanzar una deforestación ilegal cero para el año 2030.
















