Cuba enfrenta una situación crítica en su Sistema Eléctrico Nacional (SEN). El pasado 6 de julio de 2026 se registró la tercera desconexión total en lo que va del año, un colapso que dejó a la isla sin suministro eléctrico y cuya recuperación es un proceso lento y laborioso que puede demorar días.
De acuerdo con la Unión Eléctrica (UNE), el sistema padece una severa falta de capacidad de generación. El reporte del viernes 10 de julio indica que el servicio ha estado afectado durante las 24 horas del día, con un déficit que supera los 1,900 MW, lo que implica su cuarta desconexión total en lo que va del año; es decir, la segunda en la presente semana. Los problemas más recientes incluyen:
- Averías y mantenimientos: Unidades clave como la termoeléctrica Antonio Guiteras y bloques de las centrales Máximo Gómez, Ernesto Guevara y Lidio Ramón Pérez se encuentran fuera de servicio.
- Escasez de combustible: 106 centrales de generación distribuida y plantas flotantes (patanas) en Regla y Melones están inactivas por falta de suministro.
Antecedentes y causas: La crisis se ha agravado desde mediados de 2024 debido a una infraestructura obsoleta con décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones. Si bien el gobierno cubano señala el bloqueo petrolero de Estados Unidos como un factor que agrava los cortes, la operatividad del SEN se ve limitada principalmente por el deterioro técnico de sus plantas.
















