Un pasajero serbio de 61 años estuvo a punto de morir durante un vuelo desde Grecia hacia Alemania, luego de que una pieza del motor se desprendió e impactó la ventanilla de su asiento en un Boeing 737-800.
El incidente, ocurrido a unos 20 mil pies de altura, provocó una despresurización inmediata en la cabina que succionó parcialmente la cabeza y los hombros del hombre hacia el exterior.
Afortunadamente, el afectado llevaba puesto el cinturón de seguridad. Esto, sumado a la rápida reacción de su esposa y de otros pasajeros que lograron sujetarlo firmemente, lo que permitió jalarlo de vuelta al interior de la aeronave.
El avión tuvo que regresar de emergencia al aeropuerto de Tesalónica en Grecia, donde el hombre fue atendido por quemaduras por fricción y el resto de los viajeros fue reubicado en otro vuelo.
El afectado, identificado únicamente como un ciudadano serbio, abordó este viernes el vuelo en Grecia con rumbo a Alemania, según consigna New York Post.
Los pasajeros relataron que escucharon un ruido “como si hubiera explotado un neumático”. Según el testimonio del pasajero, la fuerza de la despresurización impulsó de inmediato al hombre hacia el exterior.
La esposa del hombre, que iba sentada a su lado, junto con otros pasajeros, logró sujetarlo mientras parte de su cuerpo permanecía fuera del avión. Finalmente, consiguieron reincorporarlo a la cabina.
















