La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Profepa y el zoológico Zoomat coordinaron la liberación y reintegración de cinco monos araña (Ateles geoffroyi) en el interior de la Reserva de la Biosfera La Encrucijada (Rebien). El traslado y la logística del proyecto contaron con el financiamiento estratégico del Fondo de Áreas Naturales Protegidas y la Fundación Mexicana para el Océano.
El grupo de primates, compuesto por tres hembras y dos machos que no tienen lazos consanguíneos pero que han consolidado una estructura familiar estable, fue trasladado hasta el municipio de Acapetahua tras determinarse la viabilidad de su reintroducción. Todos los ejemplares provienen de decomisos previos realizados por las autoridades ambientales en operativos federales en contra del tráfico ilegal de fauna silvestre, una de las mayores amenazas para la biodiversidad en la región.
Debido a que las poblaciones locales de mono araña se encuentran drásticamente disminuidas, el Gobierno de México y el Gobierno del Estado de Chiapas colaboran para ejecutar liberaciones continuas de especies clave dentro de las Áreas Naturales Protegidas (ANP), buscando revertir el daño ecológico y fortalecer la resiliencia estructural de las selvas chiapanecas.
Ecológicamente, el mono araña es considerado el “jardinero” del dosel forestal, ya que su dieta consiste en un 80 por ciento de frutas maduras; al consumirlas, traga semillas enteras que luego dispersa a grandes distancias mediante su proceso digestivo, facilitando la germinación y la reforestación natural. Por ello, el estado de su población funciona como un termómetro ambiental: la presencia de una comunidad saludable de estos primates es sinónimo de un ecosistema fuerte, cuya recuperación es lenta debido a que las hembras solo tienen una cría cada tres o cuatro años.
Actualmente, esta especie se encuentra catalogada “En Peligro de Extinción” bajo la NOM-059-Semarnat-2010, lo que le otorga el máximo nivel de protección legal y castiga su captura o comercio como un delito federal. Ante su regreso al hábitat, las autoridades ambientales hicieron un llamado enérgico a la población de Acapetahua y de todo Chiapas para convertirse en guardianes de la naturaleza, respetando a los ejemplares y vigilando el entorno de la ANP más importante de la costa estatal.
















