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El exembajador de Estados Unidos afirmó en entrevista que el fiscal Alejandro Gertz Manero envió a un equipo de líderes a El Paso para revisar la aeronave y toda la evidencia disponible con «puertas abiertas».

El exembajador de los Estados Unidos en México, Ken Salazar, ofreció nuevas revelaciones sobre las investigaciones en torno a la detención de los capos Ismael «El Mayo» Zambada García y Joaquín Guzmán López. En una entrevista concedida al programa periodístico Esta Semana de la cadena Univisión, el exdiplomático aseguró que el Gobierno de México tuvo acceso total y directo a la aeronave utilizada para el traslado de los líderes del cártel de Sinaloa.

Inspección en El Paso, Texas: Frente a los recientes cuestionamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Salazar detalló que existió un canal de estrecha comunicación con el titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero. Según el testimonio del exfuncionario estadounidense, bajo la dirección del Gobierno de México, Gertz Manero envió a un equipo de investigadores y líderes institucionales hacia la frontera norte.

Los agentes mexicanos se trasladaron a Ciudad Juárez para posteriormente cruzar la línea fronteriza hacia El Paso, Texas, donde el aparato de seguridad norteamericano les abrió las puertas para inspeccionar físicamente el avión y revisar minuciosamente cada una de las evidencias recopiladas en el sitio del aterrizaje.

Aeronave confiscada por Washington Al ser cuestionado sobre si el Buró Federal de Investigaciones (FBI) caía en una contradicción o mentía al exhibir públicamente el vehículo aéreo en ferias de seguridad, Ken Salazar lo descartó de manera tajante.

Explicó que el avión se encuentra actualmente bajo la custodia legítima de las agencias de seguridad estadounidenses debido a que fue formalmente confiscado por el Gobierno de los Estados Unidos tras el operativo de internamiento judicial de 2024. El exembajador reiteró la postura que sostiene en su libro de memorias Borderlands, insistiendo en que las agencias de su país no coordinaron ni pilotaron el polémico vuelo.