El Ministerio de Asuntos Exteriores de Teherán exigió rendición de cuentas tras revelarse que bases aéreas de Italia y Rumanía albergaron miles de despegues de aviones norteamericanos involucrados en el conflicto bélico, desatando roces logísticos entre socios europeos.
El Gobierno de la República Islámica de Irán acusó formalmente a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de actuar como «cómplice activo» en las ofensivas armadas perpetradas por las fuerzas militares de los Estados Unidos en contra de su territorio, argumentando una transgresión directa a los estatutos de neutralidad internacional.
Admisión de apoyo logístico y el video de la controversia El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, fijó la postura institucional de Teherán a través de un despacho emitido en su cuenta oficial de la red social X. El posicionamiento de ley responde a las declaraciones públicas realizadas por el secretario general de la alianza militar, Mark Rutte, durante su visita diplomática a la capital estadounidense, donde detalló el nivel de involucramiento logístico de los socios europeos en el asfalto bélico.
Las variables diplomáticas y los señalamientos de la cancillería iraní se estructuraron bajo los siguientes criterios de control:
- Declaración de Complicidad: Baghaei catalogó los comentarios del líder de la alianza como una «admisión clara y condenatoria» de la participación de la OTAN en una agresión ilegal contra un Estado miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), violando los principios fundacionales de la Carta de las Naciones Unidas.
- Señalamiento a Países Específicos: El representante iraní adjuntó un fragmento de una entrevista concedida por Rutte a la cadena Fox News, en la cual el secretario citó de forma explícita el uso operativo de bases militares estadounidenses en Italia y un aeropuerto estratégico en Rumanía por parte de aeronaves del Pentágono implicadas en la guerra.
- Exigencia de Rendición de Cuentas: Teherán advirtió que tanto la estructura de la OTAN como los gobiernos europeos que facilitaron su infraestructura de asfalto aéreo para la coalición estadounidense-israelí deberán explicar ante la comunidad internacional su colaboración en lo que denominó «atrocidades masivas».
Roces en la Casa Blanca y la postura de España En el plano de la diplomacia trilateral, los antecedentes de ley apuntan a la sesión de trabajo celebrada el miércoles en el Despacho Oval de la Casa Blanca entre el secretario de la OTAN y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Durante el encuentro abierto a los medios de comunicación, el mandatario norteamericano criticó severamente el desempeño de ciertos socios de la alianza, señalando de forma directa a España por su negativa legal a permitir que aviones de guerra de EE. UU. utilizaran las bases en su territorio soberano para despegar rumbo a las misiones en Irán.
Frente a los reclamos de Washington, Rutte asumió la defensa de la cooperación del bloque europeo, matizando que la postura de Madrid y otras naciones constituyeron únicamente «casos aislados» dentro del despliegue general de las aduanas de seguridad. El secretario de la alianza civil-militar cuantificó el estado de fuerza de la operación informando al mandatario que entre 4 mil y 5 mil aviones estadounidenses despegaron desde bases aéreas europeas para dar soporte a las incursiones bélicas.












