La Habana. — El Gobierno cubano analizará este miércoles un amplio paquete de 176 reformas económicas y sociales destinadas a liberalizar y descentralizar la economía de la isla, en medio de una profunda crisis que afecta al país desde hace seis años.
Las medidas, aprobadas recientemente por el Partido Comunista (PCC, único legal) y respaldadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, legislativo unicameral) , contemplan una mayor autonomía para empresas estatales, provincias y municipios, además de cambios en sectores clave como el turismo, el comercio exterior, la inversión extranjera y la actividad privada. Ambos procesos ocurrieron en apenas dos jornadas.
Entre las reformas más relevantes figura la autorización de la banca privada y nuevos mecanismos para atraer inversiones de cubanos residentes en el extranjero.
Turismo e inversión extranjera
El plan también prevé la incorporación de «nuevos actores» al sector turístico para aprovechar la infraestructura hotelera del país, tras la salida parcial o total de varias cadenas extranjeras afectadas por las sanciones de Estados Unidos.
Asimismo, el Gobierno busca incentivar la inversión extranjera directa y ampliar las fuentes de financiamiento para reactivar la economía nacional.
Crisis económica y presión externa
El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente que Cuba atraviesa «las horas más difíciles de este siglo» y defendió la necesidad de impulsar transformaciones profundas para enfrentar la situación actual.
La isla enfrenta una severa crisis energética desde 2024, agravada por restricciones en el suministro de combustible y por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra sectores estratégicos de la economía.
En paralelo, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra cinco entidades cubanas, incluidas empresas financieras, logísticas, portuarias y del sector minero, ampliando así las restricciones económicas impuestas al país caribeño.











