Ginebra. — El embajador de Irán ante la ONU en Ginebra, Ali Bahreini, confirmó que el estrecho de Ormuz está “completamente abierto para embarcaciones comerciales” como  parte del acuerdo preliminar alcanzado con Estados Unidos para mantener el alto el fuego y negociar un pacto definitivo en un plazo de 60 días.

Bahreini explicó que las embarcaciones comerciales podrán transitar por esta estratégica vía marítima sin pagar tarifas durante el periodo acordado. Sin embargo, advirtió que «la situación no será la misma que antes de la guerra», incluido el paso de buques militares que dependen del resultado de las negociaciones en curso.

El diplomático afirmó que Irán considera que sus adversarios utilizaron el estrecho para abastecer bases militares en el Golfo Pérsico y advirtió que no permitirá que vuelvan a emplearlo con fines que representen una amenaza para el país.

Irán niega acuerdo sobre inspecciones nucleares

El representante iraní también rechazó las versiones que apuntan a una supuesta aceptación del regreso de inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) a las instalaciones nucleares del país.

Según afirmó, no se han producido negociaciones serias sobre este tema y cualquier información que sugiera la autorización de inspecciones es incorrecta.

Fondos desbloqueados bajo control iraní

Además, Bahreini aseguró que Teherán decidirá de forma exclusiva cómo utilizará los activos congelados en el extranjero una vez que Washington los libere en el marco del acuerdo alcanzado entre ambos países. En este sentido, contradijo declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que esos recursos estarían supervisados por Estados Unidos y Catar.

El diplomático precisó que serán liberados 12 mil millones de dólares en dos tramos de 6 mil millones cada uno, y que la primera fase ya se encuentra en proceso de ejecución.

Irán afirmó que participa en el diálogo con Estados Unidos con prudencia y sin plena confianza, pero justificó su permanencia en la mesa de negociación por petición de países que considera «amigos» y para evitar mayores impactos en la economía mundial.

Asimismo, Bahreini adelantó que las próximas etapas contemplan la creación de dos grupos de trabajo centrados en el levantamiento de sanciones y en el programa nuclear iraní.