El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, anunció a través de sus redes sociales el deceso de Ramiro Valdés Menéndez, Comandante de la Revolución, quien fungiera como vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba durante el periodo de 2009 a 2019. El mandatario caribeño expresó su profundo dolor ante la pérdida de una de las figuras más influyentes del proceso revolucionario cubano.

El sitio oficial del gobierno de la isla, Cubadebate, emitió una nota oficial firmada por la dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC) y el Estado para dar a conocer el fallecimiento: «Con profundo dolor la dirección del Partido, del Estado y el Gobierno comunican a nuestro pueblo que en horas de la mañana de este domingo, falleció el histórico comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, Héroe de la República de Cuba y del Trabajo, quien atesora una brillante y extraordinaria hoja de servicios a la Patria», detalló el portal oficialista.

Murió Ramiro Valdés Menéndez: el legado del asaltante del Moncada

Tras confirmarse que murió Ramiro Valdés Menéndez, las autoridades enfatizaron su fidelidad absoluta al liderazgo de Fidel y Raúl Castro. Su trayectoria militar y política comenzó en julio de 1953 como asaltante al Cuartel Moncada, continuando como expedicionario del yate Granma y combatiente del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra. Al triunfo de la Revolución en 1959, asumió roles de alta seguridad nacional, fungiendo como Segundo Jefe de La Cabaña y primer jefe de los órganos de la Seguridad del Estado.

A lo largo de su carrera pública, Valdés Menéndez ocupó cargos de gran relevancia ministerial, entre ellos los de Ministro del Interior, viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), ministro de la Informática y las Comunicaciones, y vice primer ministro a cargo del Sector de la Construcción. Fue, asimismo, miembro fundador del Comité Central del PCC y de su Buró Político.

Un rol histórico en el traslado de los restos del Che

Además de sus funciones ejecutivas, a Valdés Menéndez se le encomendaron misiones de alto valor simbólico para el Estado cubano. Entre sus tareas más destacadas estuvo la dirección del proceso de búsqueda, ubicación, exhumación y traslado definitivo hacia Cuba de los restos mortales de Ernesto «Che» Guevara y sus compañeros caídos en la guerrilla de Bolivia en 1967. El gobierno decretó que sus honores fúnebres correspondan a su estatus de Héroe de la República de Cuba en este Día de los Padres, que se ha nublado por el luto de su partida.