Kinshasa. — El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC)  informó que el brote de ébola detectado en mayo en el este del país ya dejó 232 muertos y 896 casos confirmados, mientras las autoridades sanitarias mantienen activa la vigilancia para contener la expansión del virus.

El ministro de Salud congoleño, Samuel-Roger Kamba, detalló que en las últimas 24 horas se registraron 21 nuevos contagios y seis fallecimientos, mientras que 11 pacientes lograron recuperarse. La tasa de letalidad actual se ubica en 26%.

La epidemia afecta ya a 33 zonas sanitarias en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, siendo Ituri el principal foco con la mayor concentración de contagios y decesos.

Actualmente, los centros de tratamiento mantienen en aislamiento a 383 pacientes, mientras han dado de alta a 78 personas desde el inicio del brote. Las autoridades reconocieron que siguen detectándose nuevos casos a diario.

Kamba señaló además que el rastreo de contactos alcanza el 71%, aunque el objetivo es elevarlo hasta el 95% para frenar la propagación.

El virus cruza fronteras

El brote también se extendió a Uganda, donde ya se reportan 19 contagios, de los cuales 14 fueron importados desde Congo. Entre esos casos se han confirmado dos muertes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que se trata de la cepa Bundibugyo, una variante con una tasa de mortalidad de entre 30% y 50%, para la que aún no existe una vacuna autorizada ni tratamiento específico.

Alerta sanitaria internacional

La OMS considera que el virus llevaba circulando en Ituri al menos dos meses antes de la declaración oficial del brote y catalogó la situación como una “emergencia de salud pública de importancia internacional”.

El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca fiebre hemorrágica severa, vómitos, diarrea y hemorragias internas.