Washington. — El vicepresidente estadounidense, JD Vance, defendió este jueves el acuerdo alcanzado con Irán para poner fin a la guerra y aseguró que la República Islámica no recibirá recursos económicos directos de Estados Unidos.

Durante una rueda de prensa, Vance afirmó que los términos del memorando de entendimiento han sido “tergiversados” por algunos medios, especialmente en lo referente a los supuestos beneficios económicos para Teherán.

El funcionario subrayó que Irán no recibirá “ni un solo centavo” de Washington y aclaró que cualquier alivio económico o levantamiento de sanciones dependerá exclusivamente de que el país cumpla plenamente con lo pactado y modifique su comportamiento.

Condiciones para el acuerdo

Vance señaló que, si Irán no cumple con el acuerdo, su capacidad militar y su programa nuclear “seguirán destruidos”. En cambio, sostuvo que un cambio de postura podría abrir la puerta a una nueva relación entre Irán, Oriente Medio y la comunidad internacional.

El vicepresidente calificó este escenario como una “victoria” para Estados Unidos, independientemente de la decisión final que adopte Teherán.

Divisiones internas en Irán

El vicepresidente también aseguró que existen diferencias dentro del sistema político iraní sobre cómo avanzar, y destacó que los sectores más pragmáticos, que buscan transformar la relación del país con la región y el mundo, han ganado terreno en los últimos meses.

Según Vance, Washington apuesta por fortalecer a esos sectores y reiteró que cualquier beneficio económico para Irán estará condicionado al cumplimiento total del acuerdo.