El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) anunció que la Guardia Costera alcanzó un hito histórico al incautar más de 225 mil libras de cocaína en el Océano Pacífico Oriental, como resultado directo de la Operación Pacific Viper, la cual inició su despliegue en agosto de 2025.
La última gran intercepción fue ejecutada por el buque USCGC Bear, cuyos tripulantes inhabilitaron dos embarcaciones sospechosas y aseguraron un cargamento de 7,707 libras de la droga. Tras el éxito del operativo, el almirante Kevin Lunday, comandante de la Guardia Costera, emitió una declaración contundente:
«El mar nos pertenece. Nuestras fuerzas, que llevan a cabo la Operación Pacific Viper, siguen derrotando a los cárteles y deteniendo el flujo de drogas letales hacia Estados Unidos».
Impacto estratégico contra el narcotráfico
De acuerdo con los datos del DHS, el volumen asegurado hasta el momento equivale a impedir que más de 93 millones de dosis mortales inunden las comunidades estadounidenses.
Las cifras oficiales confirman que cerca del 80% de los estupefacientes con destino a territorio norteamericano son interceptados en aguas internacionales. Estos resultados consolidan la estrategia fronteriza de la administración de Donald Trump, fundamentada en el uso de patrullas marítimas, aeronaves avanzadas y equipos tácticos de respuesta rápida para fracturar las finanzas y las redes de contrabando de las organizaciones delictivas extranjeras antes de que toquen tierra.







