La petrolera estatal calificó como falsa la información sobre pérdidas masivas por sustracción ilegal durante el primer trimestre; aclaró que las versiones difundidas no coinciden con los datos oficiales remitidos a los reguladores financieros.

Petróleos Mexicanos (Pemex) emitió un pronunciamiento para desmentir de manera categórica las versiones que circulan en diversos canales de comunicación respecto a un supuesto repunte masivo en el robo de combustibles durante el arranque del presente ejercicio fiscal. A través de un comunicado institucional difundido en sus plataformas oficiales la mañana de este miércoles 17 de junio de 2026, la empresa productiva del Estado calificó como falsas las afirmaciones que apuntan a un quebranto operativo por sustracción ilegal de hidrocarburos.

Precisiones sobre los reportes financieros de la paraestatal. La aclaración de la petrolera responde a información difundida recientemente en la que se aseguraba que el volumen de hidrocarburos desviado por el mercado ilícito (huachicol) había alcanzado niveles críticos en los primeros meses del año. Pemex puntualizó que dichos datos carecen de sustento técnico y legal, debido a que no guardan relación alguna con las auditorías, balances y controles volumétricos que la institución reporta de manera periódica a las autoridades competentes.

Las precisiones normativas e institucionales vertidas por la empresa se estructuran bajo las siguientes premisas de ley:

  • Falsedad de Datos: Pemex negó de forma explícita que en el primer trimestre de 2026 hayan desaparecido 100 mil barriles diarios de hidrocarburos por sustracción ilegal.
  • Contradicción Regulatoria: La Dirección General de la paraestatal subrayó que la información mediática o externa que ha sido difundida no corresponde con los datos oficiales que Pemex reporta de manera estricta y bajo protesta de decir verdad a los reguladores financieros nacionales e internacionales.

Compromiso con la veracidad informativa Ante la proliferación de estas versiones de prensa, la administración de la petrolera mexicana aprovechó el espacio para fijar su postura en torno al manejo de sus métricas de producción, refinación y pérdidas no operativas. La institución enfatizó que mantiene una política de puertas abiertas y de colaboración con los entes fiscalizadores del sector energético.

Con este desmentido, la principal empresa pública de México busca frenar la especulación en los mercados energéticos y dar certeza a sus inversionistas, asegurando que los controles de seguridad en la red de ductos y refinerías se mantienen operando bajo estándares rigurosos de vigilancia.