Este miércoles, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, envió un mensaje contundente a su homólogo estadounidense Donald Trump, exigiéndole mantenerse al margen del próximo proceso electoral brasileño.

Estas declaraciones se registraron en el marco de la cumbre del G7, celebrada del 15 al 17 de junio, donde Trump describió el panorama político de la nación sudamericana como «un poco turbulento» y «políticamente peligroso». El mandatario norteamericano añadió ante la prensa: «Juegan con mucha dureza, pero nadie juega con más dureza que Estados Unidos».

Las tensiones bilaterales han escalado debido a que Lula da Silva pretende buscar la reelección, teniendo como principal contrincante a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y estrecho aliado de Trump, Jair Bolsonaro. Ante los señalamientos de la Casa Blanca, el líder brasileño defendió firmemente la soberanía de su país, advirtiendo que no tolerará injerencias extranjeras que busquen inclinar la balanza a favor de la oposición conservadora en los comicios.