El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, y el Presidente de Paraguay, Santiago Peña, compartieron palco VIP en el Estadio Los Ángeles para presenciar el debut de sus respectivas selecciones en la Copa Mundial de la FIFA. Al encuentro deportivo también asistieron altas autoridades del fútbol internacional como Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y Alejandro Domínguez, líder de la CONMEBOL. El ambiente combinó la pasión del deporte con una cumbre diplomática de alto nivel estratégico para ambos países.
En el plano político, Marco Rubio lideró la comitiva oficial enviada por la Casa Blanca, la cual incluyó a los secretarios Sean Duffy y Markwayne Mullin. Peña y Rubio mantuvieron una reunión formal centrada en tres ejes principales. Las conversaciones se enfocaron en la iniciativa de cooperación anticrimen “Shield of the Americas”, la atracción de inversión en tecnologías emergentes y el incremento del comercio bilateral para beneficiar a ambas naciones.
Por su parte, el terreno de juego ofreció un emocionante partido correspondiente al Grupo D, donde la selección estadounidense dirigida por Mauricio Pochettino se impuso con un contundente marcador de 4-1. El equipo norteamericano dominó la primera mitad del encuentro y se fue al descanso con una ventaja de 3-0, gracias a un autogol de Damián Bobadilla y a un doblete del delantero Folarin Balogun.
En la segunda mitad, el conjunto paraguayo buscó reaccionar y logró descontar al minuto 72 con un gol de Maurício Prado tras una asistencia de Julio Enciso. Sin embargo, las esperanzas de la Albirroja se desvanecieron en el tiempo de compensación cuando el mediocampista Giovanni Reyna anotó el cuarto gol definitivo. Con este resultado, Estados Unidos sumó sus primeros tres puntos del torneo en una jornada que consolidó las relaciones diplomáticas entre Washington y Asunción.







