El delantero Julián Quiñones grabó su nombre en los libros de historia del fútbol mexicano durante el partido inaugural de la justa deportiva. En el encuentro disputado en el Estadio Ciudad de México contra Sudáfrica, Quiñones anotó el primer tanto del partido apenas al minuto nueve, tras una recuperación de balón realizada por Erik Lira. Esta anotación no solo abrió el marcador, sino que representó el gol número 1,000 de la Selección Mexicana en competiciones oficiales.
Este logro histórico conecta el presente con los inicios del equipo nacional en torneos internacionales de gran relevancia. El primer gol oficial de México fue obra de Juan Carreño Lara en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, en un enfrentamiento contra España. Es importante recordar que Carreño Lara también fue el encargado de marcar el primer gol de México en una Copa del Mundo, éxito que ocurrió en la edición de Uruguay 1930 frente a Francia.
Julián Quiñones, quien actualmente juega para el Al-Qadisiya en la liga de Arabia Saudita, alcanzó además otra distinción relevante en este compromiso. Se convirtió en el primer jugador naturalizado en la historia en marcar el primer gol de una edición de la Copa del Mundo. El partido finalizó con una victoria de 2-0 para el conjunto dirigido por Javier Aguirre, contando también con una anotación de Raúl Jiménez.
Con el resultado obtenido en este debut, la Selección Mexicana alcanzó un total de 64 goles anotados a lo largo de su historia en las Copas del Mundo. Además, tanto Quiñones como Jiménez iniciaron el torneo con la posibilidad de igualar a Luis Hernández y Javier Hernández como los máximos anotadores mexicanos en Mundiales, quienes mantienen el récord actual con cuatro goles cada uno.







