La Secretaría de Gobernación (Segob) informó mediante un comunicado oficial que, gracias a una denuncia ciudadana, se detectó un cargamento de material peligroso en uno de los autobuses que transportaba a estudiantes y maestros de la Coordinación Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Ante el reporte, la dependencia aclaró que se implementó una revisión de manera pacífica y plenamente acordada con los pasajeros. El operativo contó con la supervisión de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el apoyo del Gobierno de la Ciudad de México para garantizar la legalidad del procedimiento. Tras la inspección, los elementos de seguridad hallaron una caja que contenía en su interior 59 artefactos explosivos.
Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, señaló que los autobuses retenidos se irán liberando paulatinamente una vez concluidas las diligencias de seguridad. El funcionario federal enfatizó la postura del gobierno de respetar las movilizaciones sociales, pero acotó los límites de las mismas: «Nos encontramos a favor de la manifestación pacífica, pero no se debe poner en riesgo a la población con el uso de artefactos explosivos en las protestas», sentenció.







