El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, emitió un enérgico mensaje a través de sus canales oficiales de comunicación para fijar la postura de su gobierno tras la última escalada bélica en Medio Oriente. En su discurso, el mandatario confirmó que instruyó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) bombardear objetivos militares y económicos estratégicos en todo Irán, así como reactivar los ataques aéreos en Beirut, en respuesta directa a las cuatro oleadas de misiles balísticos lanzadas por Teherán y a los proyectiles de Hezbolá.

Netanyahu justificó las incursiones de las FDI al señalar que no tolerará que se intente imponer una «nueva ecuación» donde los enemigos disparen contra territorio israelí sin recibir represalias: «Eso no ocurrió y tampoco ocurrirá. No en mi guardia», sentenció. Asimismo, informó que, tras los contundentes golpes asestados al régimen de Teherán, el fuego en ese frente se ha contenido temporalmente debido a que Irán cesó sus ataques, pero advirtió que si cometen el error de reanudar las agresiones, responderán con mayor fuerza en ejercicio de su derecho a la legítima defensa.

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Durante su intervención, el primer ministro hizo un recuento de los logros militares alcanzados por Israel en el último año, destacando el ataque preventivo que, según sus declaraciones, frustró las aspiraciones nucleares de Irán y derivó en la eliminación del ayatolá Alí Jamenei. En cuanto al frente norte, Netanyahu aseguró que las FDI están «desmantelando» por completo la estructura de Hezbolá:

«Seguimos destruyendo todas sus infraestructuras terroristas en la zona de seguridad, incluyendo instalaciones subterráneas gigantescas en el área del monte Beaufort, tan grandes que nunca había visto algo igual».

El mandatario concluyó su mensaje afirmando que tanto Irán como Hezbolá se encuentran en su punto más débil históricamente, mientras que Israel está más fuerte que nunca. Finalmente, hizo mención directa a las negociaciones internacionales al precisar que mantiene una postura de firmeza y defensa de la soberanía israelí en sus constantes conversaciones bilaterales con su homólogo estadounidense, el presidente Donald Trump, con el objetivo compartido de devolver la seguridad a las comunidades del norte de Israel.