A pocos días del inicio de la justa mundialista, los trabajadores del SoFi Stadium amenazan con irse a huelga, lo que genera una profunda incertidumbre sobre la operación de uno de los escenarios más importantes del torneo.

De acuerdo con reportes de The Wall Street Journal y Sports Business Journal, cerca de 2 mil empleados del área de hospitalidad votaron a favor de autorizar un paro laboral que podría estallar en cualquier momento. Los líderes sindicales señalaron que el partido entre las selecciones de Estados Unidos y Paraguay, programado para el viernes 12 de junio, sería la fecha clave para ejercer este derecho en caso de no alcanzar un acuerdo con la empresa.

La disputa no solo abarca mejoras salariales, sino también fuertes reclamos por la presencia de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en las instalaciones. «No deberían estar ahí», afirmó Yolanda Fierro, trabajadora del estadio. «Queremos salarios justos, los que creemos que nos corresponden. Pero también queremos la seguridad de los empleados y los asistentes. Si no podemos conseguir eso, nuestra gente está lista para irse. Que administren el estadio sin nosotros».

Por su parte, Kurt Petersen, copresidente del sindicato UNITE HERE Local 11, expresó su indignación ante la situación habitacional y migratoria de los empleados:

«¿De qué sirve el Mundial para Los Ángeles si los trabajadores no ganan lo suficiente para pagar el alquiler y tienen que elegir entre ir a trabajar o ser secuestrados por el ICE? Si nos vemos obligados a ir a la huelga, esos palcos VIP de la FIFA, que cuestan 100.000 dólares, solo tendrán agua embotellada y Doritos».

Por otro lado, la compañía responsable de las concesiones del estadio aseguró que mantiene la confianza en lograr un pacto con los trabajadores. Asimismo, informó que ya cuenta con un plan de contingencia diseñado para garantizar la operación del inmueble y evitar afectaciones en caso de que la huelga se concrete.