El gobierno de los Estados Unidos estaría diseñando un plan estratégico para utilizar activos financieros retenidos a Irán con el objetivo de financiar la reconstrucción y reparación de los daños de guerra en los países aliados del Golfo. La iniciativa fue revelada en reportes de las cadenas televisivas CBS News y CNN, citando a fuentes de alto nivel cercanas al secretario del Tesoro, Scott Bessent.

De acuerdo con el informe de CBS News, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos busca ejercer «toda la autoridad legal disponible para hacer que los activos iraníes sean accesibles» en favor de las naciones afectadas por el conflicto. Por su parte, CNN detalló que el equipo técnico de Bessent llevará a cabo una evaluación exhaustiva para calcular los daños estructurales y económicos que el régimen de Teherán ha infligido a las naciones que integran el Golfo, entre las que se encuentran Arabia Saudí, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait y Omán.

Aunque las fuentes gubernamentales no precisaron la naturaleza de los fondos o bienes específicos que Washington pretende confiscar para estas labores de apoyo, los ataques de Irán en la región han impactado de forma directa infraestructura energética estratégica, complejos residenciales, aeropuertos y diversas instalaciones diplomáticas estadounidenses.