La actriz representativa de la transición de la Época de Oro y el documentalista gallego (reconocido como el cronista visual del México moderno) serán homenajeados en la edición número 68 del máximo galardón nacional.
Ciudad de México. Las instituciones encargadas de la preservación y el fomento de la cultura audiovisual mexicana formalizaron la designación de las máximas distinciones honoríficas destinadas a reconocer el desarrollo técnico, artístico e intelectual de la cinematografía nacional. El otorgamiento de estas preseas subraya la relevancia de la conservación de los archivos fílmicos y los periodos de reconversión de géneros, exaltando las aportaciones de los creadores extranjeros que consolidaron sus carreras en los estudios locales tras los flujos migratorios del siglo pasado.
Homenaje de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas Se determinó que la actriz Rosita Arenas y el realizador Demetrio Bilbatúa recibirán el prestigioso premio cinematográfico Ariel de Oro. La organización gremial puntualizó que para la edición número 68 de la Ceremonia de entrega del Premio Ariel, programada tentativamente para arrancar a inicios del próximo otoño, se distinguirá formalmente a dos personalidades fundamentales que han edificado un legado permanente en la memoria colectiva del país.
La trayectoria de Rosita Arenas fue catalogada por los comités evaluadores como un eslabón representativo del tránsito entre las postrimerías de la Época de Oro del cine mexicano y las transformaciones estéticas experimentadas durante las décadas de 1950 y 1960. Nacida en Caracas, Venezuela, en 1933, e hija del histrión español Miguel Arenas, la actriz se formó profesionalmente en México, destacando en una amplia gama de géneros como el melodrama, la comedia, el western y el cine fantástico; destaca en su filmografía su papel en la cinta El bruto (1953), bajo la dirección del cineasta Luis Buñuel.
Demetrio Bilbatúa y la crónica documental de la nación Respecto al segundo galardonado, la corporación fílmica resaltó las aportaciones de Demetrio Bilbatúa Rodríguez, realizador nacido el 17 de enero de 1935 en la provincia de Vigo, Galicia, España, quien arribó a territorio mexicano en 1945 en calidad de refugiado tras el desenlace de la Guerra Civil Española, obteniendo la nacionalidad mexicana en el año 1970. Bilbatúa se inició en los oficios de la cámara a los 19 años como asistente de su hermano Ángel, consolidando a lo largo de las décadas una producción superior a los un mil documentales filmados en formato de 35 milímetros.
Las investigaciones de la institución cinematográfica ponderan el trabajo de Bilbatúa bajo las siguientes aportaciones técnicas e históricas:
- Cronista de la Infraestructura: Registró de manera íntegra el desarrollo urbano y las campañas del presidente Adolfo López Mateos, así como la infraestructura de los Juegos Olímpicos de México 1968.
- Registro Etnográfico: Capturó la mística de las tradiciones de los pueblos originarios, documentando el Carnaval de San Juan Chamula y la Semana Santa de las comunidades coras.
- Revolución Narrativa: Introdujo innovaciones en la narrativa del periodismo cinematográfico y el género documental de corto y largometraje.
A pesar de que el maestro Bilbatúa ha manifestado previamente el sentimiento de olvido institucional por parte de las autoridades de España hacia los exiliados, el Ariel de Oro ratifica el valor de su archivo como un testimonio invaluable de la evolución moderna del Estado mexicano.







