Las autoridades federales mantienen bajo estricta vigilancia dos sistemas de baja presión con potencial de desarrollo ciclónico; prevén olas de hasta cinco metros y deslaves en Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
El Gobierno de México intensificó los protocolos de prevención y despliegue de brigadas de auxilio en las entidades federativas colindantes con el océano Pacífico, ante el desarrollo inminente de un temporal hidrometeorológico severo. El diseño de las estrategias de contingencia busca mitigar los impactos asociados al desbordamiento de cuerpos de agua y proteger la infraestructura habitacional de los puertos comerciales y comunidades rurales asentadas en las laderas de las zonas montañosas del sur y occidente del territorio nacional.
Vigilancia de sistemas de baja presión y potencial ciclónico Se reforzaron las medidas de monitoreo debido a la evolución de dos perturbaciones atmosféricas con alto potencial de convertirse en ciclones tropicales. El primer fenómeno meteorológico se localiza al sur de las costas de Michoacán y Guerrero, manteniendo un desplazamiento franco hacia el norte con un 70 por ciento de probabilidad de alcanzar la categoría de ciclón tropical durante el transcurso de este fin de semana.
De manera simultánea, los especialistas mantienen bajo observación un segundo sistema de baja presión ubicado frente a la región de Centroamérica, el cual registra entre un 50 y 60 por ciento de potencial de desarrollo a corto y mediano plazo. Las proyecciones emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional indican que la interacción de ambos sistemas provocará un temporal sostenido de lluvias intensas a puntuales torrenciales, vientos de fuerte magnitud y un oleaje elevado que podría alcanzar los cinco metros de altura, condiciones que prevalecerán desde este sábado 6 y hasta el próximo lunes 8 de junio de 2026.
Pronóstico de afectaciones por estados y riesgos asociados Los análisis de la comisión meteorológica determinaron que los estados con el mayor nivel de previsión de afectaciones son Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. En estas demarcaciones territoriales se proyectan acumulados de precipitación pluvial que oscilarán entre los 150 y los 250 milímetros, estimándose un impacto de especial gravedad en las regiones del estado de Oaxaca y a lo largo de la franja costera de Guerrero.
La federación alertó que este volumen extraordinario de captación de agua generará los siguientes riesgos estructurales y civiles:
- Saturación Hidráulica: Incremento severo en los niveles de ríos y arroyos, propiciando desbordamientos e inundaciones en zonas bajas.
- Inestabilidad de Suelos: Encharcamientos de alta consideración y deslaves de tierra en regiones de orografía montañosa.
- Daños por Viento: Caída de árboles, postes de servicios y desprendimiento de estructuras ligeras debido a las rachas de viento.
Ante este escenario, la Coordinación Nacional de Protección Civil formuló un exhorto enérgico a la ciudadanía para extremar precauciones, evitar estrictamente el cruce de corrientes de agua a pie o en vehículos, asegurar objetos que puedan ser proyectados por el viento y mantenerse informada de forma exclusiva mediante los canales gubernamentales, acatando las instrucciones de evacuación o resguardo dictadas por las autoridades de los municipios afectados.







