El Gobierno del Estado absorberá el 75 por ciento del saldo pendiente heredado desde 2008; la estrategia recortará seis años de vigencia al fideicomiso y liberará recursos federales a partir de agosto.
Xalapa, Veracruz. La administración central del estado de Veracruz formalizó un mecanismo de rescate financiero e institucional diseñado para sanear las haciendas públicas de la gran mayoría de las demarcaciones territoriales de la entidad. El esquema de reestructuración extingue un modelo de financiamiento de largo plazo que limitaba la capacidad de inversión de las tesorerías locales, estableciendo un precedente de concertación pluripartidista en medio del actual escenario de representación política en el Congreso y los ayuntamientos.
Consenso multipartidista y origen de la crisis de 2008 De acuerdo con los informes de cuenta pública y el desglose de las comisiones hacendarias emitidos este miércoles 3 de junio del año 2026, la gobernadora Rocío Nahle García, en coordinación con el titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), Miguel Santiago Reyes Hernández, concretó el respaldo unánime de los 199 ayuntamientos afectados por el esquema de bursatilización municipal. El consenso adquiere relevancia debido a que los alcaldes promoventes pertenecen a diversas fuerzas políticas, incluyendo a Morena, el Partido Verde, el PT, el PAN, el PRI y Movimiento Ciudadano.
El problema estructural se remonta al año 2008, periodo en el que los 199 municipios contrataron un financiamiento inicial superior a los 1,200 millones de pesos respaldado por sus participaciones federales. Aunque el mecanismo se proyectó originalmente como una vía de desarrollo, se convirtió en una carga financiera indexada cuyas obligaciones de pago se extendían hasta el año 2036, comprometiendo de manera sistemática los ingresos presupuestales de las administraciones locales.
Absorción de pasivos y saldo del adeudo para 2026: Las auditorías financieras de la Sefiplan revelaron que, a lo largo de casi dos décadas, los municipios veracruzanos erogaron una suma acumulada superior a los 2,500 millones de pesos. No obstante, debido a las condiciones de amortización del fideicomiso, la mayor parte del capital se destinó a la cobertura de intereses y costos financieros, manteniendo el saldo principal prácticamente intacto. Al corte de este año 2026, el adeudo estimado todavía superaba los 1,500 millones de pesos, frenando la ejecución de obra pública municipal.
La estrategia de salvamento aprobada determina las siguientes condiciones operativas:
- Aportación Estatal: El Gobierno del Estado de Veracruz asumirá de forma directa el 75 por ciento del saldo pendiente.
- Aportación Municipal: Los ayuntamientos liquidarán el 25 por ciento restante mediante un esquema reestructurado que concluirá en el año 2030.
- Reducción de Plazos: El acuerdo recorta seis años de vigencia al Fideicomiso original, deteniendo las retenciones financieras.
Fase ejecutiva y flujo de participaciones en agosto Tras haber obtenido la ratificación de los cabildos y el aval correspondiente del Congreso del Estado, el procedimiento entró en su fase ejecutiva para formalizar las notificaciones a las instituciones bancarias involucradas y programar los pagos calendarizados.
De cumplirse los tiempos trazados por la administración de Nahle García, se proyecta que a partir de agosto de este año de 2026 las tesorerías municipales comiencen a recibir de manera íntegra sus participaciones federales. Las autoridades hacendarias concluyeron que estos flujos líquidos serán destinados de forma prioritaria a la operación de servicios públicos esenciales como seguridad pública, alumbrado, redes de agua potable, pavimentación y desarrollo social en las comunidades.






