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La presa Picachos, ubicada entre los municipios de Concordia y Mazatlán, en Sinaloa, comenzó a verter excedentes de agua luego de superar el 100 % de su capacidad de almacenamiento, lo que llevó a las autoridades a emitir una alerta preventiva para las comunidades asentadas a lo largo del río Presidio.

La advertencia fue difundida por autoridades de Protección Civil, que pidieron a la población evitar ingresar al cauce del río, mantenerse alejada de zonas bajas y seguir la información oficial, ya que el incremento del caudal es consecuencia de las intensas lluvias registradas en la región durante los últimos días.

Aunque el embalse ya rebasó su nivel máximo de conservación, las autoridades aclararon que esto no significa que la presa presente riesgo estructural o esté en peligro de colapsar. El vertimiento del excedente forma parte de la operación normal de este tipo de infraestructura para liberar el agua sobrante y controlar el nivel del embalse.

El mayor riesgo se concentra aguas abajo, donde el aumento del caudal del río Presidio podría provocar inundaciones en zonas bajas de Concordia, Villa Unión y comunidades cercanas a Mazatlán. Por ello, Protección Civil mantiene vigilancia permanente y exhortó a la población a no cruzar ríos o arroyos y atender cualquier instrucción de evacuación preventiva en caso de ser necesaria.

La alerta coincide con un periodo de lluvias intensas asociado al Monzón Mexicano, fenómeno que ha dejado precipitaciones de hasta 150 milímetros en distintas regiones de Sinaloa, según los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, lo que ha acelerado el llenado de las principales presas del estado.

La presa Picachos, inaugurada en 2009, es una de las obras hidráulicas más importantes del sur de Sinaloa, ya que abastece de agua para consumo humano, riego agrícola y contribuye al control de avenidas del río Presidio. Precisamente por esa función, cuando alcanza su capacidad máxima es normal que el agua excedente sea desalojada mediante el vertedor para preservar la seguridad de la infraestructura.

Hasta el momento, las autoridades no han reportado daños derivados del vertimiento; sin embargo, mantienen el monitoreo de las lluvias y del comportamiento del río, mientras exhortan a la población a mantenerse informada exclusivamente a través de los canales oficiales.