México.- El Gobierno de México informó que cerca del 85 % de las exportaciones nacionales hacia Estados Unidos, aquellas que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), quedarían exentas de la propuesta arancelaria impulsada por Washington en una investigación relacionada con trabajo forzoso.

La Secretaría de Economía señaló que, tras consultas con la Oficina de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), se confirmó que los productos amparados por el T-MEC no estarían sujetos al arancel adicional del 10 % planteado por el gobierno estadounidense.

Asimismo, la medida tampoco alcanzaría a bienes regulados por la Sección 232, como automóviles, acero y aluminio.

Investigación por presunto trabajo forzoso

La propuesta surge de una investigación de la USTR que señala a 60 economías, entre ellas México, por una supuesta aplicación insuficiente de medidas para evitar la entrada de productos elaborados con trabajo forzoso en terceros países.

Como resultado preliminar, Washington propuso un gravamen adicional del 10 % para México y otras 13 economías, mientras que para 46 países contempló una tarifa de 12.5 %.

México buscará excluir el resto de sus exportaciones

La Secretaría de Economía precisó que la iniciativa aún no entrará en vigor, ya que se abrió un periodo de consultas de 45 días antes de una decisión definitiva.

Respecto al 15 % de las exportaciones que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC, el Gobierno mexicano anunció que sostendrá negociaciones con la USTR en las próximas semanas. Las conversaciones formarán parte de la revisión del acuerdo comercial regional y estarán encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.

Confianza en el diálogo bilateral

México presentará información sobre las acciones implementadas para combatir el trabajo forzoso con el objetivo de evitar nuevos gravámenes. 

Además, la dependencia sostuvo que la propuesta forma parte de una estrategia estadounidense para reemplazar otros mecanismos arancelarios que han perdido vigencia o fueron anulados judicialmente.

El Gobierno mexicano expresó confianza en que las mesas de diálogo con Estados Unidos permitan modificar la propuesta y minimizar cualquier impacto sobre el comercio bilateral.