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El diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar afirmó que México mantiene intactas sus condiciones comerciales con Estados Unidos, tras el anuncio del gobierno de ese país sobre la actualización de aranceles de 10 por ciento para más de 60 economías.

El legislador precisó que los productos comercializados bajo las reglas del T-MEC continúan con arancel cero, mientras que el gravamen de 10 por ciento únicamente aplica a mercancías ajenas al tratado, una medida que, recordó, ya se encontraba vigente.

Explicó que la revisión del T-MEC ha permitido preservar un trato preferencial para el país y avanzar en temas estratégicos para la integración económica de América del Norte, como acero, aluminio, cadenas de suministro, seguridad económica y manufactura regional. Añadió que el diálogo bilateral permanente sigue siendo la vía idónea para defender el interés nacional y la competitividad económica de México.

El diputado apuntó que la actualización de las reglas de origen continúa al centro de la negociación, especialmente en la industria automotriz, donde México impulsa un criterio regional que reconozca el valor agregado en Norteamérica para proteger la integración productiva, el empleo y el contenido regional. Asimismo, destacó que cerca del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas hacia la Unión Americana siguen libres de aranceles, lo que refrenda la relevancia estratégica del tratado para la estabilidad nacional.

En el ámbito agropecuario, Ramírez Cuéllar celebró la reanudación de las exportaciones de ganado mexicano tras contenerse la plaga del gusano barrenador, así como el incremento superior al 50 por ciento en las ventas al exterior de azúcar. Subrayó que ambas noticias fortalecen a los productores locales y evidencian los frutos de la cooperación bilateral para miles de familias del campo.

Por otro lado, el legislador consideró clave el informe «Estado de la Transformación en México», elaborado por las académicas Mariana Mazzucato y Lara Merling para la University College London, el cual advierte que el éxito del Plan México radicará en la capacidad estatal para coordinar instituciones, orientar mercados y acelerar la transformación productiva.

Detalló que el documento plantea ocho recomendaciones para consolidar dicha estrategia: construir un marco macroeconómico orientado a la innovación y la inclusión; organizar la estrategia nacional mediante carteras de misión; fortalecer instituciones que impulsen la inversión privada con valor público; ampliar mecanismos de financiamiento; usar el poder de compra del Estado; incorporar la participación ciudadana; fortalecer las capacidades institucionales; y establecer mecanismos permanentes de evaluación y mejora continua.

«Estas recomendaciones confirman que México va por el camino correcto. El crecimiento económico requiere un Estado que coordine, planee y genere certidumbre para la inversión. El Plan México debe convertirse en el gran instrumento para fortalecer la industria nacional, elevar la productividad, impulsar la innovación y asegurar que el desarrollo llegue a todas las regiones del país. Hoy tenemos la oportunidad histórica de construir una economía más fuerte, más justa y con mayor soberanía», aseveró el diputado.

Finalmente, reiteró que la defensa de un comercio justo y estable debe ir de la mano con una política industrial moderna que fortalezca el mercado interno y apuntale la integración de América del Norte. «El T-MEC y el Plan México son herramientas complementarias para generar crecimiento con bienestar, crear empleos de calidad y garantizar prosperidad compartida para las y los mexicanos», concluyó.