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El atleta de origen burundés nacionalizado español, Rodrigue Kwizera, firmó una de las páginas más brillantes de las carreras en ruta al completar la Madrid Vintage Run by TotalEnergies con un tiempo de 26:01 en la distancia de 10 kilómetros. Esta marca pulveriza de manera extraoficial los registros históricos previos en asfalto, un éxito que se fraguó tras un despliegue de ritmo vertiginoso por las calles de la capital española donde cruzó el ecuador de la competencia en un parcial de 13:14. Miles de aficionados presenciaron cómo el corredor lograba una hazaña sin precedentes en la historia del fondo internacional.

A pesar del impacto de este resultado, el registro de 26:01 no podrá ser catalogado como un récord mundial oficial debido a la estricta normativa de World Athletics respecto a la altimetría de las carreras. El trazado de este evento madrileño cuenta con un desnivel negativo (cuesta abajo) que excede los parámetros permitidos para la homologación internacional de plusmarcas. Consecuentemente, el récord personal homologado de Kwizera se mantiene fijado en un tiempo de 26:54, un crono conseguido previamente en condiciones reglamentarias ideales.

Esta demostración de velocidad en Madrid ratifica el gran momento del fondista, quien apenas unas semanas antes se coronó en el Medio Maratón de Praga. En la capital checa, Kwizera cruzó la línea de meta con una marca histórica de 58:16, estableciendo un nuevo récord para la competición y escalando hasta la decimocuarta posición dentro del listado mundial de todos los tiempos en los 21 kilómetros. La evolución de su rendimiento en asfalto evidencia una de las proyecciones más dominantes del circuito internacional de atletismo de cara al ciclo olímpico.

Su brillante desempeño deportivo coincide con su reciente cambio de nacionalidad, un paso estratégico clave para sus aspiraciones en los grandes campeonatos. Tras iniciar los trámites y esperar los periodos correspondientes, el Consejo de Ministros aprobó la concesión de su nacionalidad española por carta de naturaleza. Afincado en Castellón bajo las órdenes del club Facsa–Playas de Castellón, Kwizera podrá defender de manera oficial los colores de la selección española en las citas internacionales del último trimestre de la temporada.