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En el inicio de su cumbre histórica, el mandatario estadounidense calificó a su homólogo chino como un «gran líder» y aseguró que los lazos bilaterales están en su mejor momento para resolver tensiones y fortalecer el comercio global.

Beijing, China. — En lo que ya se perfila como la cumbre diplomática más relevante del año, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reunió este miércoles con el mandatario chino, Xi Jinping, en un encuentro marcado por la cordialidad y la ambición económica. Desde la Gran Sala del Pueblo, Trump fue enfático al describir la conexión personal entre ambos líderes como la más sólida en la historia de las dos naciones.

Una relación personal «fantástica»:

Durante su intervención inicial, Trump agradeció la hospitalidad del gobierno chino y destacó que el vínculo que ha construido con Xi Jinping es único.

Respaldo empresarial y visión comercial:

El presidente estadounidense arribó a Beijing acompañado por una delegación de los 30 empresarios más influyentes del mundo, subrayando que solo aceptó a los «mejores de los mejores» para participar en estas mesas de trabajo. Trump aseguró que el objetivo es alcanzar un esquema de comercio «totalmente recíproco» que beneficie a ambas potencias.

Elogios a Xi Jinping:

Trump no escatimó en halagos para su anfitrión, a quien describió ante la prensa y los líderes empresariales como un dirigente excepcional.

Hacia una nueva era bilateral:

La cumbre, que se desarrolla en medio de un contexto de tensiones comerciales globales, busca sentar las bases para un acuerdo que Trump describió como «mejor que nunca». El líder republicano concluyó su mensaje inicial afirmando que el futuro entre China y Estados Unidos será «fantástico» y que el mundo entero tiene los ojos puestos en los resultados de estas discusiones.