El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, respondió con firmeza a los cuestionamientos de la prensa sobre los recientes señalamientos provenientes de Estados Unidos. Durante un encuentro con periodistas, el mandatario estatal descartó la posibilidad de dejar su cargo, subrayando que el tiempo será el encargado de aclarar la situación.
«No hay nada de lo cual deba temer», afirmó Rocha, quien se definió como una persona con una trayectoria limpia. Al ser consultado sobre la situación de los otros nueve funcionarios mencionados en el mismo expediente, el gobernador fue enfático al señalar que cada individuo deberá abordar y aclarar las acusaciones de manera personal.
Con una postura de apertura al escrutinio, el mandatario hizo un llamado a no adelantar juicios, confiando en que la transparencia de sus actos prevalecerá. Rocha mantuvo su agenda de trabajo, priorizando la estabilidad institucional y la gobernabilidad del estado mientras se desahogan los canales legales correspondientes.







