El Mutua Madrid Open 2026 se ha visto sacudido por un brote sanitario que ha afectado a más de media docena de tenistas de élite. La alarma escaló cuando la polaca Iga Swiatek se retiró de su partido de tercera ronda contra Ann Li alegando una falta total de energía y estabilidad. A este incidente se sumaron casos dramáticos como el de Coco Gauff, quien fue vista vomitando en la pista durante su victoria ante Sorana Cirstea, y las bajas preventivas de Marin Cilic, Madison Keys y Liudmila Samsonova, quienes reportaron síntomas de gastroenteritis aguda antes de sus encuentros.
El origen del malestar ha generado un intenso debate y diversas teorías en los vestidores de la Caja Mágica. Mientras el extenista Jim Courier sugirió en Tennis Channel que la causa podría ser una intoxicación alimentaria vinculada a unos tacos de camarón servidos en el recinto, otros jugadores como Gauff creen que se trata de un virus infectocontagioso que circula por la ciudad o el complejo. Por su parte, la organización del torneo, a través de su portavoz Rafael Plaza, ha desmentido problemas con el catering, asegurando que se trata de un brote de virus común potenciado por los altos niveles de polen en la zona.
En medio de la incertidumbre, la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, ha logrado blindar su salud y avanzar a los cuartos de final tras una ajustada victoria frente a Naomi Osaka. La tenista bielorrusa reveló que su estrategia para evitar el contagio consiste en una dieta extremadamente sencilla basada en pechuga de pollo, arroz y ensalada, evitando cualquier plato nuevo o sospechoso. Además, Sabalenka ha optado por minimizar su tiempo de estancia en las instalaciones comunes y reforzar su sistema inmunológico con dosis extra de vitamina C.
A medida que el torneo entra en su fase decisiva, el servicio médico de la ATP y la WTA mantiene una vigilancia estricta sobre el resto del cuadro. Aunque algunos jugadores como Corentin Moutet han logrado competir a pesar de las molestias, el temor a nuevas bajas condiciona la preparación de los favoritos. La organización continúa operando bajo protocolos de higiene reforzados para garantizar que el «rival invisible» no empañe las finales del Masters 1000 madrileño.







