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La selección mexicana varonil de hockey sobre hielo cerró una participación sobresaliente en el Campeonato Mundial División III Grupo A de la IIHF 2026, asegurando la medalla de plata. Tras haber conseguido el ascenso desde la División IIIB apenas el año pasado en Querétaro, el conjunto tricolor demostró que tiene el nivel para competir en los peldaños superiores del hockey internacional, finalizando en la segunda posición general solo por detrás de Turquía, equipo que obtuvo el ascenso directo a la División IIB.

El camino de México en Sudáfrica comenzó con una victoria cardiaca de 5-4 sobre el anfitrión en tiempo extra, donde Héctor Majul brilló con un «hat trick» y una asistencia, mientras que Luis Valencia selló el triunfo con el gol de oro. A pesar de un tropiezo posterior ante Bosnia y Herzegovina (3-4) en otro duelo definido en prórroga, el equipo recuperó el rumbo con una victoria de 5-4 ante Turkmenistán y una contundente goleada de 10-2 frente a Tailandia, resultados que mantuvieron viva la esperanza del oro hasta la última jornada.

En el duelo decisivo por el campeonato, México se enfrentó a una escuadra de Turquía que llegó invicta y con una defensa sólida. Aunque el equipo mexicano luchó intensamente, el marcador final de 3-6 a favor de los turcos definió las posiciones del podio. A pesar de la derrota, el desempeño individual fue notable: Héctor Majul terminó como uno de los máximos anotadores del torneo con 13 puntos (6 goles y 7 asistencias), seguido de cerca por el joven Luis Valencia, quien sumó 12 unidades.

Este subcampeonato representa un éxito estratégico para la Federación Deportiva de México sobre Hielo, ya que el equipo logró establecerse de inmediato en una división superior con una base de jugadores que combina experiencia europea y juventud emergente. Figuras como Majul, quien milita en la liga italiana, y el portero Justin Sosa, quien ha mostrado una progresión constante desde las categorías juveniles, son los pilares de un proyecto que busca devolver a México a los planos estelares de la División II.

Con la mira puesta en el ciclo 2027, la medalla de plata deja una sensación de optimismo y una estructura sólida para el futuro cercano.